Fingir la sonrisa puede curarte

Fingir la sonrisa puede curarte

Fingir la sonrisa te puede curar
Fingir la sonrisa puede curarte

Según el Doctor Mario Alonso Puig, fingir la sonrisa puede curarte, lo explica en una entrevista para una radio en EEUU, donde el doctor  asegura que después de múltiples investigaciones en laboratorios dedicados a la neurociencia, constata que el simple hecho de Fingir la sonrisa puede curarte y poco a poco sentirlo de forma real entrenando la mente, activa una serie de sustancias químicas beneficiosas para la salud y capaz de prevenir todo tipo de conflictos y patologías.

Fingir la sonrisa puede curarte, ya que poner el foco en lo que no queremos, en lo que no nos gusta, en la parte negativa de las cosas, como dice el doctor Puig, alimentar voces negativas no nos llevan a ninguna parte ya que quedaremos secuestrados por la amígdala e impregnados por el cortisol, que es la sustancia de la supervivencia.

Aprender la Inteligencia Bioemocional nos puede ayudar a abandonar la inmadurez emocional, a dejar de ser victimas, a dejar de ser rígidos con nosotros o con los demás, una persona inteligente emocional siempre está abierto a escuchar y conocer nuevos conceptos y conocimientos sin estar obligadamente de acuerdo con ellos, aunque está dispuesto a probar y aplicar antes de juzgar o cuestionar otras formas de aprendizajes y actitudes.

¿Y si nos proponemos durante un tiempo Fingir la sonrisa puede curarte y mantener una actitud positiva?, ¿que puede pasar? No perdemos nada en experimentar esta experiencia o puedes decidir seguir  siendo un amargado y amargar a todos los que tienes a tu alrededor.

Cuando una persona está embargada de alegría y gozo se eleva la dopamina y hace que sintamos plenitud y confianza, para que este estado despierte en nosotros, tenemos que tener actitud, sueños y dar amor a nosotros mismos y a los demás. La ciencia ya ha demostrado que las emociones son el vehículo de la creatividad y el éxito personal.

El Doctor Mario Alonso Puig, dice, que andar rápido como si perdiéramos el autobús el cerebro produce Oxitocína y la Betaendorfina, hormonas que se encargan de anular la amígdala y liberarnos de las emociones negativas, si un día después de un duro día de trabajo has estado enfadado y furioso, antes de ir a casa y proyectarlo en tu familia, date una vuelta a toda pastilla hasta que te relajes y después pregúntate para qué yo vivo esta situación y que tengo que aprender de ella y nunca  le eches la culpa a los demás de tus desgracias, porque tus desgracias te las has creado tú, así que sal de tu zona de confort y reinvéntate, pasa a la acción y experimenta nuevas verdades, y si no sabes, ya puedes empezar por Fingir la sonrisa puede curarte.

Para qué queremos seguir gastando energía en emociones negativas como la pena, la tristeza, la íra, el miedo, etc… Vamos a intentar aprender inteligencia emocional en todos los ámbitos de nuestras vidas y aplicarla de forma responsable, todos podemos contribuir a crear un mundo mejor.

¿En qué te podría ayudar un Coach personal para recuperar tu sonrisa?

El Coach te guiará por lo más profundo de tu subconsciente para identificar cuál es el conflicto original que produce la tristeza en tu vida a través de métodos y técnicas como la Biodesprogramación, Biodescodificación, Bioneuroemoción y el análisis transgeneracional. Después de haber identificado y desprogramado esos conflictos y creencias que provocan la tristeza y la falta de una sonrisa real, se utilizarán herramientas de la Hipnosis, PNL (Programación Neurolingüística), inteligencia emocional, Coaching y desarrollo personal para entrenar la sonrisa y reconectarla al sistema emocional, en pocas palabras, conectarse a la vida.

¡Tu decides!

Aquí os dejamos algunos de los vídeos del Doctor Mario Alonso Puig.


2 comentarios sobre “Fingir la sonrisa puede curarte

  • el noviembre 29, 2016 a las 11:22 pm
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    Me ha gustado mucho el articulo. Ahora entiendo porque cuando me he cabreado me da por andar muy deprisa, como si llegara tarde a algún sitio, hasta que me doy cuenta de lo rápido que voy y me digo; tranquila que no tienes prisa.

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    • el julio 22, 2017 a las 4:18 pm
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      Es una maravilla aprender del Dr Mario Alonso Puig.
      Gracias por compartir tu experiencia.

      Respuesta

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